
Qué resacazo, por culpa de aquel perráncano, que si la la penúltima, que si la penúltima…, mecagoenlosmaresdelsur, menos mal que ligué y que el señorito Martini pagaba las copas.
Era de Burgos, como el Cid, y campeador, como su padre y algún día lo sería su abuelo. Parecía que yo era su último deseo y él, un reo condenado; Quería comerse el mundo, la noche y a mí. Yo me lo pasé bien, pero a una hora razonable le dije que me iba al baño, pero me fui al hotel, es que esta mañana me urgía levantarme pronto, necesitaba ir al zara y ¡abre a las 10!
Le he echado el ojo al de la habitación de enfrente, y la conejita play boy de la recepción también, que ganas tengo de arañarle la cara, sino fuera porque la manicura francesa me tiene que durar toda la semana le iba a enseñar a esa barbie maquillaje, PUTÓN.
Como no podía ir a la habitación de mi objetivo a pedirle la sal, por razones muy obvias, le he pedido el gorro de la ducha, y comprobé que lo que tiene de guapo lo tiene de cortito, porque no se percató de mis sibilinas intenciones. Pero como se me parece horrores a Alberto Comesaña de “Amistades Peligrosas” y yo hace mucho que no como caracoles…, decidí volver a pedirle el chisme ese con el que se limpian los zapatos, e insistí, insisti, insistí en invitarle a tomar un café por su cortesía. Carlota - 1 Recepcionista recauchutada -0.
Carecía de buena conversación, pero menudo culo, y como para dar una vuelta cualquier bicicleta vale…; Descubrí al segundo 1, que tenía menos gracia que un costalero, quise ver si a otras áreas de su vida les ponía un poco más de salero, así que opté por beneficiármelo, en que hora…
La vida no está siendo justa conmigo, después de seis meses sin probar el producto nacional bruto… me toca una franfurt y rancia…, qué poca cosa, cuando vi que mi dedo gordo en comparación era más grande, quise echar a correr, pero era tarde…, allí estaba él, allí estaba yo, y en medio de nosotros, su salchichita.
Me acordé de mi canción favorita de Alberto Comesaña … e improvisé…
-Mariano…, ya sé que te he debido parecer muy lanzada, pero….- y aquí le conté una larga e inverosímil película en la que yo intentaba tener relaciones pero cada vez que lo hacía, y debido a mi condición de testiga de Jehová, me imaginaba a Dios con su larga barba blanca observándome desde el cielo y llamándome pecadora… el pobre no sabía qué hacer para consolarme…, después de esto ya estoy lista para trabajar con Almodovar, sinceramente.
http://www.youtube.com/watch?v=RpKf4cYmEAY